Estrategias de Inversión; ¿A qué estamos jugando?

Existe toda una serie de confusiones sobre el tema de las inversiones personales y cuáles son los determinantes de éxito en esta materia. Mucha gente tiene una mirada demasiado simplista sobre el asunto, asumiendo que una buena operación es la que brinda ganancias, mientras que las posiciones perdedoras son simplemente decisiones equivocadas.

Sin embargo, si queremos realmente crecer y profesionalizarnos en el manejo de nuestras inversiones, es necesario tener una mirada de carácter estratégico y de largo plazo sobre el asunto. Una cosa es realizar de vez en cuando algunas  operaciones, y otra muy diferente es tener un plan con un sistema que lo sustente, y objetivos  claros acerca de lo que pretendemos de nuestras inversiones en los próximos años.

Estamos hablando de crear un método de análisis que se adecue  a las necesidades del inversor, un sistema que se pueda aplicar a diferentes escenarios, pero que esté fundamentado en la estrategia de largo plazo del inversor en particular. En este contexto, las decisiones se analizan en función de sus aportes a los objetivos estratégicos del inversor, y no como un hecho aislado e independiente de las otras decisiones.

A continuación dos tipos muy diferentes de inversores y algunos ejemplos para entender el concepto.

1-Inversores de Portafolio: Estos inversores suelen ser los más conservadores. No ponen el foco en buscar los activos que mejor funcionen en el presente o futuro, sino que se concentran en armar un portafolio bien diversificado y eficiente con un plazo de varios años.

Aquí no se pretende estimar cuáles serán las próximas tendencias en el mercado, sino que el objetivo es asegurar la solidez y diversificación del portafolio. En general se buscan retornos positivos y estables, aunque no demasiado altos.

Podemos plantearnos el ejemplo de un inversor de portafolio que está perdiendo dinero con sus bonos del gobierno norteamericano, ahora que las tasas están subiendo. Alguien podría decir que le convendría vender estos bonos antes de que sigan bajando, para evitar alguna pérdida.

Sin embargo, una decisión de este tipo no necesariamente es acorde con los objetivos de este inversor. No nos olvidemos que los inversores de portafolio confían en la diversificación para lograr sus objetivos.

Es posible que los bonos les hayan dado retornos poco atractivos en los últimos meses, pero también es importante tener en cuenta que estos mismos bonos fueron los activos que mejor performance tuvieron durante la crisis. Cuando las acciones y commodities se desplomaban, los bonos ayudaban a sostener el portafolio. Además, la caída de los bonos en los últimos meses, fue compensada por subas en acciones y otros activos.

Posicionado de esta forma, el inversor no va a obtener el máximo de ganancias posibles,  ya que nunca estará 100% colocado en el activo más conveniente para ese momento. A cambio, tendrá la tranquilidad de saber que su portafolio podrá amortiguar las pérdidas cuando se produzcan los momentos malos en los mercados.

Así las cosas, estos inversores están concentrados en la estabilidad de sus inversiones a largo plazo. Como no pretenden estimar que va a pasar en el futuro, mantienen su cartera bien diversificada. En este caso, una pérdida no implica un error, sino más bien lo contrario. El portafolio está diseñado para moverse de determinada manera, y mientras funcione como se debe, no hay motivos para modificar su composición.

2-     Traders: Este es tal vez el caso opuesto a los inversores de portafolio. Los traders se de dedican a tomar posiciones de corto plazo (a veces de unos pocos minutos) en las cuales es clave tener un sistema de toma de decisiones y  administración de riesgo. Obviamente se trata de una estrategia bastante más arriesgada que la de los inversores de portafolio.

Una parte central de este esquema consiste en saber limitar las pérdidas, habitualmente mediante el uso de órdenes de stop loss. Lo curioso del caso es que muchos traders se sienten frustrados cuando se producen pérdidas que están dentro de los parámetros de la estrategia. Cuestión de lo más llamativa e incongruente.

Supongamos que uno desarrolla un modelo de trading que genera 7 ganancias y 3 pérdidas cada diez operaciones. Obviamente estos datos son en promedio y para un determinado período, nunca se sabe exactamente como va a funcionar la estrategia en el futuro. Sin embargo, me sorprende mucho ver como algunos traders se fastidian cuando se producen pérdidas que están dentro de lo que el modelo calcula.

En estos casos, es fundamental entender que las pérdidas son costos del negocio y no un problema a evitar. Gracias a estas pérdidas es que se pueden obtener las ganancias que genera la estrategia, y quienes no puedan tolerar estas cuestiones seguramente deberían alejarse de las estrategias agresivas.

Podríamos seguir planteando ejemplos de diferentes estrategias de inversión, y cómo es necesario analizar las posiciones en el contexto de cada estrategia en particular. En el fondo, la clave está en tener bien claro el plan y ser consistentes en la aplicación del mismo. Como dijo Buffet:

” El verdadero riesgo es no saber lo que estás haciendo”

Anuncios

Acerca de Andrés

Andrés Cardenal Consultor independiente de individuos y empresas en materia de inversiones y economía. Economista, CFA Charterholder. Contacto: andcardenal@gmail.com
Esta entrada fue publicada en Conceptos. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Estrategias de Inversión; ¿A qué estamos jugando?

  1. Pingback: Estrategias Para Ganarle al Mercado. « Invirtiendo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s