El mundo según Keynes

Como muchos de ustedes saben, esta semana no voy a estar en Bs As. Voy a seguir conectado con los mercados y disponible por correo electrónico, aunque menos que lo habitual. Quienes necesiten contactarme al instante pueden hacerlo a mi celular.

Si usted no tiene mi número, seguramente es por un buen motivo :).

Considerando entonces las circunstancias, me parece que puede ser interesante dedicar algo de espacio en el blog a temas conceptuales, filosóficos y estratégicos, no tan ligados al día a día de las inversiones.

Como comentaba en este post, últimamente estoy muy interesado en las nuevas maneras de entender la economía y los mercados, las cuales considero que nos proveen mejores herramientas para entender la realidad y el mundo que se viene. Algunas de estas ideas, no tan nuevas pero sí bastante alternativas, surgen de planteos realizados en su tiempo por JM Keynes.

Muchos conocen (o creen que conocen) los aportes de Keynes a la teoría económica. Sin embargo, hay toda una serie de conceptos muy importantes que no aparecen en los manuales de economía, y que son tanto o más interesantes que sus aportes más difundidos. Durante esta semana entonces, vamos a analizar algunos asuntos relacionados con la manera que nos propone Keynes para entender el mundo, no tanto desde la macroeconomía, sino en relación a temas de filosofía, psicología, política e incluso administración de inversiones.

De hecho, el mismo Keynes planteaba que la economía no puede entenderse como una ciencia dura, una serie de ecuaciones matemáticas que resuelven los problemas de las sociedades con la presición de un cálculo complejo. De hecho, se burlaba de la soberbia con la cual muchos economistas expresan sus ideas y diagnósticos.

“Si los economistas pudieran considerarse a si mismos como gente humilde y competente, al mismo nivel que un dentista, eso sería espléndido.”

“Es mejor estar aproximadamente en lo cierto que claramente equivocado”

“Cuando cambian los hechos cambio de opinión. ¿Usted señor, qué hace?

“No está lejos el día en el cual los problemas económicos van a pasar al asiento de atrás, a donde pertenecen,  y nuestro cerebro y  corazón van a recuperar su preocupación por los verdaderos problemas, los problemas de la vida y las relaciones humanas, de la creación, el comportamiento y la religión.”

Muchas de estas frases expresan temas en común, la cuestión de que no es conveniente aferrarse irreflexivamente a una idea para siempre. La economía y el comportamiento humano (temas obviamente muy interconectados)  son asuntos extremadamente complejos, y debemos tener en cuenta que no existen fórmulas matemáticas que nos permitan predecir con precisión lo que va a suceder en el futuro.

El mundo según Keynes es un mundo en el cual necesitamos mantener la mente abierta y un alto grado de flexibilidad, de lo contrario, podemos terminar siendo, según sus propias palabras: “esclavos de algún economista difunto”.

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Acerca de Andrés

Andrés Cardenal Consultor independiente de individuos y empresas en materia de inversiones y economía. Economista, CFA Charterholder. Contacto: andcardenal@gmail.com
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